El envejecimiento es la acumulación de cambios que se van sucediendo en nuestras células y tejidos con el paso del tiempo como consecuencia de la incapacidad para mantener la homeostasis bajo condiciones de estrés, y que incrementa el riesgo de enfermedades y muerte. Dentro del protocolo general de Medicina Antienvejecimiento, es necesario hacer una valoración inicial del paciente, en la cual juegan un papel importante los Biomarcadores. Estos marcadores pueden ser funcionales, bioquímicos, genéticos, etc. algunos de los cuales deben ser evaluados de forma singular y siguiendo determinados criterios, ya que al no estar completamente definido su significado fisiológico y medirse en muestras no invasivas, la información que proporcionan debe ser interpretada con cautela.