Los cereales pueden ser hoy el menos sano de los alimentos del planeta. Muchos de los avances industriales van, por vez primera en la historia, en contra de la salud de la humanidad. Nos encontramos hoy en día ante un peligro para la salud pública mundial, ya que desde hace más de un siglo la fuente número uno de calorías para la población del planeta es la harina refinada, especialmente en forma de pan.

Los humanos han estado consumiendo cereales durante, al menos, los últimos 10.000 años. Ante nuestra sorpresa, cuando se analiza el trigo descubierto en exploraciones arqueológicas de la más remota antigüedad y se estudia su genoma, comparándolo con el del trigo actual, se observa que ambos cereales no tienen nada que ver.